Me encuentro en la actualidad ultimando un proyecto sobre Egipto y las pirámides, que espero pronto vea la luz. Para ambientarme en el tema he hecho algo que suelo, aunque pueda parecer un poco estrambótico: escuchar música ad hoc. Y buscando buscandito me he encontrado con una verdadera joya: un disco sobre la música en el Antiguo Egipto, que es la culminación a un trabajo de más de diez años de un musicólogo e investigador español, Rafael Pérez Arroyo.
Acerca del disco he encontrado varias reseñas en Internet, y me he quedado con dos de ellas. En el Portal de Música Antigua se dice del disco y de su autor (la negrita es mía):
"El extenso libro dedicado a la música del antiguo Egipto (reseñado en otro lugar de este número - http://tinyurl.com/k9lco) es el verdadero fruto del trabajo de Rafael Pérez Arroyo en este campo. A pesar de las probabilidades teóricas derivadas de esta sorprendente investigación, la música que oímos en el disco (compuesta y arreglada en su totalidad por Pérez Arroyo, según se especifica) es una visión creativa individual de lo que podría haber sido. En el folleto adjunto se observa que "en cuanto a la técnica y el sonido vocal, la base de referencia han sido los estilos de las liturgias cristianas del Próximo Oriente, en particular la copta, heredera directa de la tradición faraónica. Los ritmos, tomados algunos de ellos de Nubia y los oasis occidentales, se basan en las antiguas estructuras cíclicas y en las correspondientes melodías de los antiguos 'modos' egipcios y de la liturgia copta".
La otra fuente la he encontrado en la web de Javier Sierra. La reseña citada nos dice literalmente (igualmente la negrita es mía):
"Sabíamos que la música, como los jeroglíficos o las esculturas realistas, aparece muy desarrollada desde el principio de la civilización egipcia. Pero ignorábamos cómo recuperarla, al desconocer si los egipcios inventaron o no un sistema para escribirla. Pues bien: en ciertas mastabas de la IV Dinastía, junto a las pirámides de Giza, Rafael Pérez Arroyo y su equipo encontraron vestigios de un sistema de anotación musical antiquísimo. Con esos datos y recurriendo a la música copta, heredada de los tiempos faraónicos y cristianizada, Pérez Arroyo volvió a hacer sonar melodías e himnos que llevaban siglos en silencio."
http://www.javiersierra.com/pgm5.php
Bueno, quizá sea muy tiquismiquis, pero no es exactamente así, Javier. Ya lo dice en la anterior reseña: la obra está compuesta integramente por el musicólogo madrileño, no hay ninguna melodía ni himno “que lleve siglos en silencio”.
Pero en fin, mi propósito con esta entrada no era precisamente encontrar disparidades de interpretación, cosa que por otro lado suelen producirse solas cuando algún amante del misterio se encuentra por medio, sino únicamente hacer propaganda del disco, porque creo que se lo merece.
Aquí podéis escuchar un trocito del disco.
(no os asustéis, sólo tiene 1 Mb y pico)






