Con este espectacular montaje fotográfico en la portada viene esta semana el suplemento "Magazine" del diario El Mundo, acompañado de un llamativo titular: "Año 2050: Madrid es un desierto"
El Magazine es íntegramente un especial "verde" (sic), en el que además de ésa se tratan otras noticias, al parecer confirmadas a 50 años vista: en el 2040 habrá desaparecido casi todo el hielo del planeta, en el 2030 habrá muerto el último ejemplar de gorila salvaje del mundo, el investigador y escritor Vázquez Figueroa nos vuelve a proponer su proyecto de desaladoras, recuperando un "invento" suyo de hace más de 30 años desechado en su momento por sus nulas bases científicas, escritores (José Saramago), actrices (Silvia Marsó), y cantantes (Bebe) nos dan su parecer sobre la catástrofe ecológica que se nos viene encima, cómo será la "casa ecológica" del futuro, y aprovechando el tirón de la cosa ecológica avispados publicitarios nos ofrecen una "moda estilo marinero" a lo Cousteau. Y además, cómo no, se nos cuela la historia del primer gran ecologista-naturópata-hechicero, que no fué otro que Noah Sealth, un indio Suquamish.
Además, y ya en plan claramente amarillo, se nos explican las virtudes del herbolario de turno y se nos ofrece un producto completamente natural, el "BioNight", que nos hará adelgazar mientras dormimos de 2 a 4 kilos por semana. Por supuesto no se nos dice nada en absoluto respecto a la misteriosa composición del preparado, ni quien lo fabrica ("un gran laboratorio europeo"), ni dirección alguna de contacto, pero sí se cuidan mucho de afirmar que su eficacia "está demostrada científicamente" y sus razones por las que BioNight está indicado para funcionar durante la noche, una de las cuales es:
"Durante la noche la energía electromagnética se ve ampliada por la Luna. esta energía es indispensable para la vida. Durante la noche, gracias al incremento de esta energía, nuestro metabolismo incrementará su funcionamiento entre 16 y 18 veces".
En fin. Hay necesidad de vender periódicos, está claro, pero eso de jugar con hechos sesgados, teorías sin demostrar y otras indemostrables, para meternos el miedo en el cuerpo al personal, sigue siendo una actividad que me repugna, por más que una amarga sonrisita en mi cara pueda aparentar lo contrario.
P.D. No lo he podido evitar. La foto esa de la Puerta de Alcalá enterrada en arena me ha sugerido una noticia en el Teleplastic.



