20 febrero 2007

¿Alguien tiene a mano un revólver?

Con este espectacular montaje fotográfico en la portada viene esta semana el suplemento "Magazine" del diario El Mundo, acompañado de un llamativo titular: "Año 2050: Madrid es un desierto"

El Magazine es íntegramente un especial "verde" (sic), en el que además de ésa se tratan otras noticias, al parecer confirmadas a 50 años vista: en el 2040 habrá desaparecido casi todo el hielo del planeta, en el 2030 habrá muerto el último ejemplar de gorila salvaje del mundo, el investigador y escritor Vázquez Figueroa nos vuelve a proponer su proyecto de desaladoras, recuperando un "invento" suyo de hace más de 30 años desechado en su momento por sus nulas bases científicas, escritores (José Saramago), actrices (Silvia Marsó), y cantantes (Bebe) nos dan su parecer sobre la catástrofe ecológica que se nos viene encima, cómo será la "casa ecológica" del futuro, y aprovechando el tirón de la cosa ecológica avispados publicitarios nos ofrecen una "moda estilo marinero" a lo Cousteau. Y además, cómo no, se nos cuela la historia del primer gran ecologista-naturópata-hechicero, que no fué otro que Noah Sealth, un indio Suquamish.

Además, y ya en plan claramente amarillo, se nos explican las virtudes del herbolario de turno y se nos ofrece un producto completamente natural, el "BioNight", que nos hará adelgazar mientras dormimos de 2 a 4 kilos por semana. Por supuesto no se nos dice nada en absoluto respecto a la misteriosa composición del preparado, ni quien lo fabrica ("un gran laboratorio europeo"), ni dirección alguna de contacto, pero sí se cuidan mucho de afirmar que su eficacia "está demostrada científicamente" y sus razones por las que BioNight está indicado para funcionar durante la noche, una de las cuales es:

"Durante la noche la energía electromagnética se ve ampliada por la Luna. esta energía es indispensable para la vida. Durante la noche, gracias al incremento de esta energía, nuestro metabolismo incrementará su funcionamiento entre 16 y 18 veces".

En fin. Hay necesidad de vender periódicos, está claro, pero eso de jugar con hechos sesgados, teorías sin demostrar y otras indemostrables, para meternos el miedo en el cuerpo al personal, sigue siendo una actividad que me repugna, por más que una amarga sonrisita en mi cara pueda aparentar lo contrario.

P.D. No lo he podido evitar. La foto esa de la Puerta de Alcalá enterrada en arena me ha sugerido una noticia en el Teleplastic.

15 febrero 2007

El blog Existen los Fantasmas sale a la calle

Pues sí. Como el movimiento se demuestra andando, el blog ¡Existen los fantasmas! ha decidido dar un paso adelante y tirarse al monte, en el buen sentido de la palabra. No se pretende formar una asociación "comme il faut", porque nadie tiene ganas de meterse en berenjenales de estatutos y papeleos, pero hemos decidido un grupete de gente en apariencia competente difundir el escepticismo de forma más activa, en la calle, en la Universidad, en las asociaciones vecinales, en los medios de comunicación... y todo ello en una ciudad como la nuestra, Castellón, pequeña, tranquila y más dada a comentar las malezas del señor Fabra y los desmanes urbanísticos de Marina D'Or que ocuparse en cosas serias y productivas.

Esta guerrilla urbana quedará inaugurada solemnemente el próximo mes de Abril (fecha a concretar) con la proyección de los documentales de Richard Dawkins "The Root of All Evil" en un lugar ideal para estos menesteres, un sitio donde se reúne la gente joven a cambiar impresiones tras una cerveza: un Pub, concretamente el PUB DISTRIZ (Calle Enmedio, junto a Musical Portolés). Después de la proyección tendrá lugar un debate público sobre el contenido de los documentales y se repartirá entre el público asistente un folleto con la magnífica entrevista a Dawkins realizada por Terrence McNally y traducida al español por Susana Tampieri, con los oportunos permisos correspondientes. Además se proporcionará bibliografía, información sobre el tema en Internet, etc, etc.

Ni que decir tiene que los dueños del Pub están encantados con la iniciativa y ya se piensa en celebrar periódicamente proyecciones y debates sobre esta y otras materias.

Seguiremos informando.

03 febrero 2007

La sangre de Cristo

Cadena de televisión Tele 5. Programa El Buscador. 20:30 de la tarde del Sábado 3 de Febrero.

Uno de los temas tratados es una aparición mariana en Portugal, paralela a la de Fátima, que tuvo lugar a mediados del siglo pasado. La visionaria tenía la figura de un Cristo, que sangraba periódicamente. Hasta aquí nada fuera de lo normal, lo corriente en estos casos. Ahora viene lo bueno (y lo digo con pesar, que conste):

El presentador del programa busca asesoramiento sobre el caso en la persona de Lorenzo Fernández, director de la revista Enigmas, el cual, con el rostro impasible y la ignorancia propia del más conspicuo de los charlatanes, da su versión de los hechos, y una conclusión:

La sangre del Cristo fué analizada por un famoso doctor francés, en cual certificó (atención) que la misma poseía tan sólo 23 cromosomas, es decir, la mitad de los normales en los seres humanos. Algo, como todos sabemos, materialmente imposible. O ese líquido no era sangre o el "famoso" doctor francés era un papanatas de cuidado, y se equivocó al contar. O mintió directamente, vaya.

Conclusión de Lorenzo: lo de los 23 cromosomas cuadraría con la tradición de que Cristo fué engendrado por la Virgen y un ente sobrenatural (el espíritu santo, se entiende), con lo cual sólo poseería los 23 cromosmas de la madre y ninguno del padre.

Los 46 cromosomas del hombre se forman, sí, a partir de las contribuciones genéticas de los padres, de forma que 23 cromosomas provienen del padre y los otros 23 de la madre, pero cuando el nuevo ser se forma, los cromosomas se mezclan para formar parejas. Ambos son, pues, necesarios para la vida, por lo que es imposible que exista un ser vivo con tan sólo 23 cromosomas, y menos si estos sólo pertenecen a uno de los progenitores.

La burrada del insigne Fernández es de juzgado de guardia. Los del programa tampoco saben lo que es la vergüenza. Es decir, seguimos como siempre.