22 agosto 2007

La hipocresía del fundamentalismo

Hace poco ví un documental apabullante: "Jesús Camp" (localizable fácilmente en la mula), donde se muestra en toda su crudeza el lavado de cerebro que fundamentalistas cristianos sin escrúpulos, como los de la Iglesia de Cristo Triunfante, practican sobre niños y adolescentes. Escenas llenas de alienación, propaganda, militarismo tipo "soldados de Cristo", etc, etc, ponen los pelos de punta. Y ahí hay una pequeña aparición de un tal Ted Haggard, aleccionando a unos niños.

El documental me hizo recordar aquel otro, magnífico, de Richard Dawkins titulado "The Root of all Evil" (también localizable en la mula), donde muestra precisamente éso, cómo la alienación y el fundamentalismo religioso destrozan la convivencia entre sociedades y destruyen la inocencia infantil. En este documental Dawkins entrevista precisamente a ése Ted Haggard, a la sazón uno de los principales gurús del movimiento neocatólico ultraconservador, amigo personal de George Bush y una persona muy influyente, incluso a nivel político.

Pues ahora resulta (me acabo de enterar, confieso, aunque la noticia es de hace casi un año) que el tal Haggard fué expulsado de su propia Congregación por mantener relaciones homosexuales y por consumo de drogas. Por supuesto que nada tiene de malo ser homosexual, y lo del consumo de drogas... en fin, allá cada cual. Pero eso de predicar una cosa y hacer otra, despotricar hasta el hartazgo contra un colectivo "sexualmente enfermo", proponer la exterminación de los homosexuales como una aberración social e investirse del manto sagrado de la ortodoxia, mientras por detrás (y nunca mejor dicho) se dedica a prácticas que luego condena públicamente, pues como que no...

Así que, admito, me he llevado un enorme alegrón al enterarme de la defenestración del sujeto este, y espero de verdad que esto ayude a abrir los ojos un pelín a sus víctimas, y que por fin se revuelvan contra el adoctrinamiento indecente que practican esos miserables.