Imagínense que se ha inventado un detergente para lavadoras que es interactivo e inteligente. Como lo oyen. Resulta que el producto, mediante una fórmula secreta y superavanzada, es capaz de detectar y localizar por sí sólo las manchas existentes en la ropa, y las elimina eficazmente, mientras que si el tejido a lavar no está manchado el detergente no actúa. Item más: también detecta y elimina las manchas que el/la señor/a de la casa no ha visto, es decir, las ocultas por el doblez de las mangas, o las que están debajo del cuello del suéter.... Así es. Tan simple como novedoso. En fin, que es una pasada, ya no se sabe hasta dónde vamos a llegar en ésto de los avances científicos.
El producto lleva el críptico y bobochorra nombre de Kalia vanish oxiaction crystal white intelligence multi-magnets y es lo último de lo último en productos de limpieza para el hogar.

Pues no les quepa duda que tamaña imbecilidad no es tan evidente para muchísimos consumidores y consumidoras de este país y me imagino que de otros, si la campaña publicitaria es a nivel como mínimo europeo. Los publicitarios, al estilo de los magufos más conspicuos, se la meten doblada al público en general, y utilizan el engaño, un nombre rimbobante, la alusión a lo "científico" (por aquello de la formulita inteligente de marras) para vender lo que no es sino simple y llanamente jabón para la lavadora, que si la ropa está manchada quita la suciedad, y si no lo está pues no la quita. Perogrullo debe estar revolviéndose en su tumba.
¿Y qué me dicen del asombroso, tecnológico y despanzurrante "efecto memoria" del famosísimo colchón Lo Mónaco? Para mingitar y no expeler gota. Ocurre nada menos -y una bella señorita nos lo explica en pantalla- que el colchonaco "recuerda" perfectamente la forma de su cuerpo cuando se encontraba tendido, de forma que al incorporarse vuelve a recuperar su forma normal hasta que usted decide recostarse de nuevo, y entonces se vuelve a adaptar. Acojonante. Lástima de premios Nobel tirados a la basura. ¡Un tejido que es capaz de volver a su forma original después de haber sido deformado! Mañana mismo me compro no uno, sino tres de esos colchones, qué caray.
La leche que les dieron...