30 enero 2010

El fenómeno OVNI cae en picado

Nunca es tarde si la dicha es buena, dice el refrán español.

Ya hasta los medios generalistas, que antes reproducían las memeces de las revistas del ramo ovinílatra, entre grandes "¡ohs!" y "¡ahs!", ahora hacen mofa del fenómeno y airean sus múltiples fraudes.

La verdad es que cuesta comprender cómo ha podido durar tanto tiempo (desde los años 40 a esta parte, nada menos) un fenómeno que ya desde el principio, y analizado fríamente, no ofrecía más verosimilitud que las apariciones de fantasmas o los pretendidos poderes sobrenaturales de los psíquicos, videntes y demás gentuza estrafalaria.

La falta flagrante de pruebas, la escasísima fiabilidad de los testigos, lo chusco e irrisorio de la gran mayoría de casos (abducciones imposibles, observaciones patateras, análisis casuísticos de juguete..) todos eran y son elementos que sólo podían contribuir a que el fenómeno OVNI fuera desapareciendo del "acervo cultural" de la sociedad de una vez por todas.

Ojalá podamos comprobarlo de primera mano.