02 septiembre 2011

Maldad de la buena

En estos tiempos ociosos, entre el fin de las vacaciones y la vuelta al trabajo, se me ha ocurrido una pequeña maldad que podría proporcionarnos enormes ratos de risa y divertimento. Consiste en lo siguiente:

1. Cómprese en el supermercado una botella ordinaria de Vichy Catalán (botella de la izquierda)
2. Sustitúyase cuidadosamente la etiqueta original por otra, convenientemente retocada ad hoc, y colocada en el mismo sitio que la original (botella de la derecha).


(Botella trucada. Pinchar para agrandar)

3. Vuelva a dejarse la botella en la estantería del súper.
4. Saque usted la cámara de fotos, o mejor, de vídeo, y si se lo permite la risa, proceda a filmar a cuanto botarate se crea la leyenda de la botella trucada y esté dispuesto a pasar por caja a comprar tamaño bálsamo vivífico.