Hace algo más de 5 millones de años los primeros homínidos sufrieron una primera y decisiva escisión como especie: por un lado los Parántropos, bajitos, fornidos y vegetarianos; por otro, los Homo Ergaster, estilizados y carnívoros. Los unos perecieron y desaparecieron; los otros fueron evolucionando hasta convertirse en los actuales Homo Sapiens. En esta historia tuvo una importancia clave el desarrollo del cerebro, su tamaño y sus funciones, hasta poder concluir que fué precisamente esta circunstancia la que motivó nuestro posterior desarrollo evolutivo como Hombres.
Lo siento, amigos vegetarianos. Sé que muchos consideráis vuestro sistema alimenticio como el más natural y el más cercano a nuestro "idílico" pasado. No voy a incidir en temas tan manidos como la vitamina B12 o el valor proteico de la carne frente a los vegetales, ya ha sido tratado en otros sitios, y en cualquier foro donde discutan carnívoros versus vegetarianos estos temas están ya casi agotados.
No me molesta que vegetarianos convencidos intentéis hacer proselitismo conmigo, ni que me bombardeéis con documentación -mucha de dudoso pedigrí científico- acerca de las bondades de la dieta vegetariana, pero por donde no paso es por soportar esa actitud de superioridad tan vuestra que nos hace aparecer a los carnívoros como crueles y sanguinarios asesinos de animales, devoradores de entrañas y de tiernas criaturas sin conciencia ni piedad.
La evidencia arqueológica, biológica y evolutiva va por otros derroteros. Nuestros antepasados fueron carnívoros, y gracias a eso somos lo que somos. Punto. Pero bueno, en este video lo explican mejor que yo. Pertenece a la serie documental "Planeta milagroso", coproducción franco-japonesa de la NHK y France Tele5.