Hace algunos meses intenté una aventura en solitario: El Escéptico Enmascarado, un fanzine escéptico, de divulgación crítica y gratuito, de distribución libre a nivel local. Conseguí sacar tres números. Después, los altos costes -sufragados íntegramente por el menda- y su nula repercusión me llevaron a abandonar el proyecto.
Ahora he decidido volver a la carga (y a ver lo que dura), pero con algo mucho más modesto: una especie de octavilla chorra, como las que decoran los parabrisas de los automóviles, pero con idéntico título y contenido que el primero: artículos de divulgación escéptica y crítica a la charlatanería. Consta de 4 páginas, y ésta es la portada:
He aprendido varias cosas gracias al ostión que me llevé con el fanzine original, y querría hacer un par de reflexiones en voz alta:
Primero. Los escépticos tenemos la soberana manía de mirarnos el ombligo con demasiada frecuencia y dedicación. Cierto que intentamos denunciar, investigar y divulgar, pero creo que erramos en la forma. Pongo un ejemplo a nivel editorial (por favor, en la cara no, que quedan marcas): la revista Pensar. Buen contenido, diseño atractivo, repercusión internacional y absolutamente digna de figurar... en las bibliotecas de los escépticos.
Porque su contenido, aunque bien elaborado e interesante, va principalmente dirigido a los escépticos, no al público en general, objetivo que debería ser el prioritario. Creo que a la "gente" -así, en general- se le debe entrar por lo cercano, por lo cotidiano: las pulseritas magnéticas, las bolas de cerámica que lavan sin jabón, las cagadas de los videntes... A nosotros nos puede impresionar y complacer el trabajo de Popper, o el fundamento biológico de la necesidad de creer, pero al público os aseguro que en lo más mínimo. ¿De verdad a la gente le interesa el tema de evolución vs creacionismo? Lo dudo mucho. Ahora bien, si lo relacionamos con una anécdota de la vida diaria, con algo llamativo o incluso con tintes "amarillos" captará su atención, seguro. ¿Banalizar la misión? No creo. Mientras la información a transmitir sea rigurosa, la forma poco importa.
Segunda. Relacionada con lo anterior, mis intenciones son claras: intentar llegar al máximo posible de público, y si ha de ser mediante octavillas fijadas en un parabrisas, o buzoneando, pues sea. Y además, y sobre todo, que con mi impresora láser doméstica me puedo apañar sin que suponga una quiebra importante en mi exiguo patrimonio. ¿Va a desmerecer el contenido y objetivo del engendro su forma chusca y barriobajera? Prejuicios no, gracias.
Tercera. Aunque no puedo dejar de preguntarme: ¿De verdad entre todos los escépticos y simpatizantes de este país, asociaciones incluídas, no seríamos capaces de editar un fanzine o revista medio en condiciones, prorrateando los costos, buscando subvenciones y patrocinios, y editarla a nivel nacional? Yo creo firmemente que sí es posible, pero no acierto a vislumbrar el por qué no se ha hecho todavía. ¿Rencillas personales, aspiraciones individuales, o será cierto eso de que cuando media el dinero cualquier cosa se va al carajo? Lo ignoro, pero me parece bastante penoso. En ese aspecto los magufos nos ganan por goleada. Quizá -por ahora, ojalá cambie la cosa-, ellos tengan los medios suficientes, pero nosotros tenemos la razón. Si eso no es suficiente justificación, mal vamos entonces.
En fin, que vamos a por el tema, a ver qué pasa esta vez (y que conste que es la tercera o cuarta intentona, a cabezonaría pocos me ganan). Hasta he creado un espacio ad hoc en este blog para contaros mis cuitas con el invento. Ya sabréis.
PS1. Ah, y gracias a todos los que, por activa o por pasiva, me permitís usar vuestros artículos y posts -eso sí, debidamente referenciados, faltaría plus- en esta nueva etapa de EEE.
PS2. Esta misma entrada será editada cada vez que salga un nuevo número de EEE. Desde aquí mismo podrán descargarse en pdf, por si a alguien le da la vena y decide también imprimirlo y repartirlo por su localidad.
29 julio 2010
28 julio 2010
Medicina que se fuma
Los naturistas, la mayoría de veganos y vegetarianos y los progres en general, amén de otros millones de usuarios habituales, están de enhorabuena: en España se acaba de aprobar el uso de la marihuana con fines terapeúticos, concretamente en el tratamiento de la esclerosis múltiple.
Los pro-legalización del cannabis estarán dando saltos de alegría, legítima para unos, bellaca para otros. Sólo que... en el círculo de personas en el que me muevo, al menos, todavía no tienen muy claro que lo que se legaliza es el uso del principio activo del cannabis, el famoso ya tetrahidrocannabinol, no los porros.
Sí, no pongan esa cara. Más de una vez me he encontrado intentando convencer a un peludo con ojitos de ido que no, que la maría no va a ser de libre fumeteo y que los beneficios terapéuticos que conlleva no se van a obtener de administrarse un canuto de proporciones olímpicas.
Ozú, cuando se enteren de que la fumata va a seguir estando penalizada me parece que se van a cabrear.
Los pro-legalización del cannabis estarán dando saltos de alegría, legítima para unos, bellaca para otros. Sólo que... en el círculo de personas en el que me muevo, al menos, todavía no tienen muy claro que lo que se legaliza es el uso del principio activo del cannabis, el famoso ya tetrahidrocannabinol, no los porros.
Sí, no pongan esa cara. Más de una vez me he encontrado intentando convencer a un peludo con ojitos de ido que no, que la maría no va a ser de libre fumeteo y que los beneficios terapéuticos que conlleva no se van a obtener de administrarse un canuto de proporciones olímpicas.
Ozú, cuando se enteren de que la fumata va a seguir estando penalizada me parece que se van a cabrear.
21 julio 2010
Documental sobre nuestros sentidos: el tacto
Hay una serie de documentales sobre nuestros sentidos que considero muy interesante. Están producidos por la BBC y los conduce Nigel Marven. Recomiendo todos los capítulos, pero en concreto, el dedicado al sentido del tacto, es especialmente interesante, porque nos ayuda a comprender -entre otras cosas- qué hay realmente detrás de la acupuntura, de cómo un placebo afecta a nuestro sentido del dolor, y por ende a nuestra salud, etc, etc. (ah, y muestra una explicación simple y certera de qué es y cómo opera la hipnosis).
Aquí os dejo el enlace al documental antedicho. Está en Megavideo, así que hay que esperar unos segundos a que cargue, pero vale la pena, os lo aseguro.
Aquí os dejo el enlace al documental antedicho. Está en Megavideo, así que hay que esperar unos segundos a que cargue, pero vale la pena, os lo aseguro.
15 julio 2010
Matarifes orientales
La medicina tradicional china es muy amplia, tanto que engloba a otras llamadas "medicinas tradicionales" en boga en otros países, bien es cierto que próximos geográficamente, como el Tibet, Japón, la India o Corea (del norte y del sur).En concreto, Corea ha tomado prestada de China casi todos los principios filosóficos que integran el cuerpo general de su medicina tradicional, pero además ha contribuído de manera principal a dar forma a algunas prácticas pretendidamente milenarias bien conocidas, como la acupuntura, en su variante puramente coreana, o bien de reciente divulgación, como la manopuntura, una ramificación de la acupuntura circunscrita a los meridianos y líneas de la mano.
También son coreanos los orígenes del taekwondo o el tai-chi, curiosas mezcolanzas de filosofía, medicina y gimnasia, y de los que a estas alturas no hace falta hacer propaganda alguna porque están presentes en todos los rincones del mundo. Todo lo referente a la medicina tradicional china es aplicable a grosso modo a la medicina coreana; no en vano ambas se engloban en una categoría más amplia, la medicina oriental.
Por ello, la medicina tradicional coreana tiene las mismas ventajas (?) e inconvenientes de la medicina tradicional china: terapias meramente paliativas (en el mejor de los casos), deficiente atención asistencial, infraestructura sanitaria paupérrima, industria farmaceútica prácticamente inexistente..., y aún así sigue gozando en Occidente de un predicamento a todas luces exagerado e injusto, pero real. Sólo hace falta mostrar en televisión a un oriental saludable y risueño para dar pátina de veracidad a cualquier propiedad o cualidad o lo que sea de muy variados productos, desde yogures hasta cremas y potingues. Da la impresión de que, en cuestiones de salud, los orientales nos dan sopas con ondas (tal y como se pensaba hace sólo pocos años de la engreída y pomposa medicina popular cubana, otro timo a lo grande puesto en marcha por el aparato propangandístico de las autoridades cubanas).
Pero la realidad es otra, mucho más cruda y, desde luego, no tan saludable ni optimista: en Corea se mutila, se sangra, se amputa o se opera frecuentemente sin anestesia, según fuentes de Amnistía Internacional. Los tratamientos contra el dolor o simplemente no existen, por inaccesibles, o están en manos tan sólo de los muy pudientes. El pueblo llano y ralo tiene que contentarse con acudir al mercado negro de las medicinas, o aplicarse las milenarias e inútiles técnicas de la digitopuntura, acupuntura, manopuntura y cuernopuntura, por supuesto sin resultado. El estado sanitario del país es deplorable, y son endémicas la desnutrición y las epidemias.
"Bueno, es que eso sólo pasa en Corea del Norte, la comunista". dirán algunos.
Vale. ¿Y? ¿No tienen los ciudadanos norcoreanos el mismo derecho fundamental y universal a la salud? ¿Es que acaso se merecen ese lamentable estado, por rojos y comunistas? ¿Mantenemos los occidentales, en cierta manera, ese statu quo, con nuestras loas y alabanzas bobas hacia la medicina tradicional oriental e impidiendo, por inactividad, el pleno acceso a la salud y al progreso social de los norcoreanos? ¿Son conscientes las decenas de miles de matasanos occidentales que practican y promueven estas pseudomedicinas de toda la miseria y degradación que hay en su trastienda? ¿Cuándo dejaremos de jalear tonterías pseudomédicas sin sentido e inútiles y colocarlas por delante de la única medicina verdadera y efectiva, la basada en evidencias? ¿Hasta qué punto son (y somos todos) responsables de este horror inhumano?
Lo pienso y me acongojo.
11 julio 2010
01 julio 2010
Burka no, gracias
En estos tiempos en los que se está sopesando -melindrosamente- la posibilidad de prohibir el burka en nuestros edificios públicos, tal vez convendría volver a escuchar y ver a esa luminaria que es Pat Condell hablando del tema.
Os recomiendo maximizar la ventana del vídeo porque los subtítulos no se leen demasiado claramente.
Os recomiendo maximizar la ventana del vídeo porque los subtítulos no se leen demasiado claramente.
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