18 agosto 2010

Pues yo sí te como, chato

Cambie mi forma de vida hace aproximadamente siete años. Un día iba paseando por el campo cuando en una finca cercada había varias vacas con sus terneros, cuando me acerque al vallado el más curioso se me arrimo y observo en silencio. Era la primera vez que miraba a los ojos de un bebé, me trasmitían tanta ternura. Quién iba a pensar que cuando mi madre de tan pequeña como él me decía come chichia! se refería que engullera la carne muerta de ese animal.
No me pregunté si sería perjudicial para mi salud, si necesitaría suplementar mi alimentación con B12, qué contaría a mi familia, a mis amistades, qué comería en bodas,… No pensé en nada, no había más argumentos para dejar de alimentarme con cadáveres que el que me miraba a través de los hierros. Sólo se dispersaron en el aire unas palabras: “Yo ya no te como”.
Al día siguiente dejé de ingerir carne. Ahora a aquel ternerito que me hizo razonar con el corazón le llamo, aunque no soy creyente ni católica, el Jesús de los animales. Mi existencia comenzó a tomar sentido. Todas mis energías serían destinadas a ellos, a mis amigos los animales. Es una cuestión de justicia no de que me parecen simpáticos y me llevo bien con ellos. Los animales humanos necesitamos mucha dosis de empatía pero no sólo con los que pertenecen a nuestra especie, sino con todos los demás que habitan en el planeta.
Amaia Larrea, Gipuzkoa

Esta carta tan pero tan bonita y dulce es un testimonio más a favor de hacerse vegetariano, y luce tan chula en toda su ternura en un sitio de vegetarianos. Aparte de evidentes moñerías (para mí TODA la carta es una moñería, pero ese "el Jesús de los animales" me ha llegado al fondo) es revelador de uno de los más frecuentes motivos por los que una persona decide hacerse vegetariano. ¿Motivos médicos o de salud? No. ¿Odio a las multinacionales y a la industria cárnica? Tampoco. ¿Proceso interior reflexivo sopesando ventajas y desventajas nutritivas y saludables de las dietas cárnicas y no-cárnicas? Ni por asomo. Fueron los ojitos de ese bebé-ternera, esa mirada (iba a poner "de borrego degollado", pero me abstengo) inocente y suplicante de la criatura la que llevaron a la amiga Amaia -y a miles como ella, me consta- a no comer carne nunca más en su vida.

Lo celebro, en serio. A más tocaremos el resto. Pero es que además:

¿Habrá visto Amaia alguna mirada tierna entre los cientos y cientos de inmigrantes ilegales, harapientos y mal pagados que recogen las lechuguitas y repollitos que ella se come luego tan ricamente?

¿Se habrá conmovido ante el paisaje devastado de media sudamérica en virtud del cultivo de soja, promovido por malvadas multinacionales, y que ella tan saludablemente seguro consume en cantidades protoindustriales?

¿Se le habrá caido alguna lagrimita viendo los denodados esfuerzos de los empleados de las enormes fábricas de productos semi-industriales y artificiales, como el tofú, mientras elaboran hamburguesas, bacon, jamón y chorizos que saben a éso, pero que no son éso?

¿Se enternecerá comprobando cómo millones y millones de niños, esos amiguitos de Jesús, mueren diariamente en el mundo por falta de acceso a proteínas de calidad, como las de la carne o el pescado?

Mucha ternura para tan poco seso, diría yo. Aunque, bueno, se trata de opciones personales, nada más (y nada menos). Así que, si de ética y valores hablamos, allá cada cual con su conciencia.

12 agosto 2010

Piedras y pedernales

El periódico Mediterráneo se apunta a la moda de las piedras mágicas y regala colgantes con diversos minerales con supuestas propiedades asombrosas, como por ejemplo, "despertar la sabiduría interior".

En la India (dónde no) se les atribuyen propiedades sanadoras, porque regulan los chakras, y emiten radiaciones que apuntan a las células que están malitas para curarlas.

Un ejemplito, va: el coral. "También se usa para efectuar cambios internos, disipar la tontería, el nerviosismo, el temor, la depresión, los pensamientos asesinos..."

Y el periódico Mediterráneo piensa que todas estas gilipolleces son modernas y se marca una iniciativa más que cutre. Esto, además de un timo, es una imbecilidad como la copa de un pino, y sí, se puede comprobar la distinta dureza de cada mineral, y la de la cara de pedernal del autor de la tontería -que será, digo yo, el encargado de marketing del diario- también.

Otro día hablaremos más extensamente del tema, que ahora hace mucho calor.

06 agosto 2010

Y una mierda...

Que sí, que hay que ser respetuosos con todas las creencias, que no hay que sembrar la división y el enfrentamiento entre culturas, que aquí cabemos todos, que la tolerancia debe ser nuestra bandera, que el respeto por las ideas debe ser nuestra guía vital, que todas las personas que habitamos este mundo tenemos los mismos derechos inalienables, y que hay que defenderlos públicamente, sin miedo y a voz en grito, que todo el mundo merece ser escuchado, que todas las opiniones son igualmente válidas si se escuchan desde el respeto, que las civilizaciones pueden y deben establecer alianzas, que la ética y la moral son universales, que no hay sino distintas visiones sobre el mismo dios, que los principios religiosos son una gran ayuda para sobrellevar esta miserable vida... ¡Y UNA MIERDA!

04 agosto 2010

¿Listas de correo o foros públicos?

De un tiempo a esta parte vengo observando, con cierta tristeza, desidia y frustración, cómo algunas de las listas de correo más activas en las que participo se están yendo al garete. Las causas ciertas no las sé, aunque puedo aventurar algunas:
- Desinterés general por las temáticas abordadas. Rara vez se trata de novedades interesantes, y sí la mayoría de las ocasiones de refritos, anécdotas banales, off-topics, etc.
- Participación restringida a la "sospechosos habituales" y a algún que otro despistado que se inscribe equivocando la mira. Los escépticos seguimos mirándonos el ombligo y nuestras "reuniones virtuales" parecen más aburridas tertulias de bar que ocasiones para la discusión y la (in)formación. Somos los que estamos, ni uno más. Imagináos que ya ni los trolls nos molestan...
- Problemas técnicos, ajenos a los miembros de la lista, y que se traducen generalmente en actualizaciones lentas o desapariciones misteriosas de mensajes.

Y digo yo: ¿no sería más apropiada y menos aburrida otra forma de comunicación, como por ejemplo un foro público, o incluso un chat?

Ventajas y desventajas:

- En los foros EXISTEN las secciones. Para muchos de nosotros sería bastante cómodo acudir directamente a, por ejemplo, las actualizaciones de entradas en la Red Crítica si existiera una sección ad hoc, o al hilo correspondiente al tema Evolución y Creacionismo, por ejemplo, y no limitarnos a comprobar cómo los mensajes en las listas de correo son una sucesión de avisos de posts nuevos, y poco más.
- Estructuración por hilos o temas. Esto haría la navegación más directa y ágil, y evitaría el tener que tragarnos casi por obligación discusiones o temas que no nos interesen.
- Amplísimas posibilidades formales y estéticas.
- Actualizaciones casi inmediatas, sobre todo en el caso de los chats (obvio... gñ gñ gñ). Puedes controlar de un sólo vistazo si se han escrito réplicas a tus comentarios, o si se han abierto hilos nuevos, etc.
- Ambos formatos, foros y chat, son muy difíciles de trollear.
- Normalmente los foros son más "encontrables" en Internet que las listas de correo, con lo que se ganaría (creo yo) en participación, nuevos miembros, y lo más importante: PUBLICIDAD.

A mí personalmente el formato que más me atrae es el chat, por inmediato. El Twitter ese, a su lado, una carraguza.

Lanzo el reto y el guante, dirigido especialmente a los informáticos y programadores que hay entre nosotros (ya saben a quién me refiero concretamente, of course) porque creo que sería un gran avance y de una enorme utilidad para la causa (joder...). En serio.